En días pasados encontré una nota de una profesora de una universidad venezolana, donde ella trató de explicar el significado de la palabra escuálido, pero ajustándola al concepto que de ella tienen los afectos al actual gobierno y, entre otras, decía que se llamaba así a aquellas personas opositoras, antipatriotas, apátridas, oligarcas, majunches y en fin, todos esos descalificativos. Aseguró que en Venezuela ese es el concepto.
Con el permiso de la educadora, en todos los diccionarios donde busqué escuálido quiere decir algo aspero, tosco, flaco, macilento y se identifica así a una familia de peces selacios, ejemplo el tiburón o el pez sierra.
Fíjense cómo no se tiene idea de lo que se quiere decir cuando se asumen palabras para descalificar a las personas. Por cierto macilento se utiliza para identificar a una persona que es pálida y demacrada o cuando la luz es pálida y triste, es decir, no tiene mucho brillo.
Gracias a Dios soy todo, menos eso.
------------------------------------------------------------------
De igual manera hace varias semanas escribí Educación y.... donde por cierto recordé, con mucho agrado, las experiencias vividas en lo que llamábamos los centros del Consejo Venezolano del Niño, donde hasta carnet nos dieron, el cual podíamos llevar con mucho orgullo. Allí, como niños y adolescentes, nos enseñaban a cómo respetar a los mayores, a identificar los juegos tradicionales, a la práctica deportiva, a mejorar nuestro aprendizaje académico, es decir, una especie de tareas dirigidas, como le dicen ahora.
Se nos explicó acerca del peligro del uso de las armas, bien fueran blancas al referirse a punzocortantes y armas de fuego. Se nos enseñó a tratar de evitar los problemas, las situaciones de peligro. Algunos asimilamos esas enseñanzas, otros no y se de muchos que terminaron mal, que se quedaron y no pudieron surgir.
Recalcó esto porque crecí en la urbanización 23 de enero de Caracas, donde viví hasta el año 1973 y puedo dar fé que siempre ha sido una zona dura, aguerrida, donde muchas veces se hicieron manifestaciones por los malos servicios. Tuve todas las oportunidades habidas y por haber para dañarme, en el peor extremo de la palabra, pero aunque podía participar en una protesta, siempre estuve en desacuerdo con el uso de armas de fuego, porque un disparo puede matar a una persona que nada tiene que ver con el problema; la quema de un autobús perjudica a quien no tiene un carro para ir al trabajo; el saqueo de un automercado, afecta a todos porque si los dueños cierran y se van nosotros somos los perdedores.
Recuerdo con exactitud que de niño los regalos que recibí siempre fueron juguetes sanos, carros, especialmente, pero no una pistola, un rifle o algo que me enseñara el camino de la violencia. Tuve formación militar de un año, donde aprendí a disparar armas de fuego de varios calibres, por ello se, con uso de razón, el daño que se puede causar con una de ellas y ahora más, cuando cada vez resultan más sofisticadas.
A mis hijos, los dos varones, nunca les regale armas como juguetes. Ellos ahora hacen lo mismo con sus hijos, nada que les incite a la violencia y por ello los felicito.
Por esa razón estoy en total desacuerdo con lo observado en las fotos, por cierto tomadas en un acto en el mismo 23 de enero donde crecí, en las que se muestra a niños con las caras tapadas y armamento largo en sus manos. Eso me recordó las tristes fotografías de los niños reclutados por las guerrillas colombianas, así como en otros países.
Un niño no tiene la capacidad para discernir entre lo bueno y lo malo, por ello es inaceptable que se manipule esa condición que es propia del crecimiento humano, cuando ellos lo que requieren es una orientación hacia el estudio, la lectura, el permitirle jugar con objetos adecuados a su edad, enseñarle el amor hacia el prójimo, indicarle que ellos pueden ser capaces de hacer mejores cosas cuando sean adultos para superar las situaciones adversas que podemos tener en la actualidad, pero sin violencia.
¿Qué va a pasar? Tengo mis reservas, pero de por sí las fotos tienen un impacto negativo, tanto dentro como fuera del país. Nada de bien le hacen al actual gobierno, por el contrario. ¿Por qué esas personas no hacen una cruzada para lograr que los niños no sigan en las calles, expuestos al peligro de ser arrollados por un vehículo, de caer en el consumo de drogas, de caer en el tráfico humano o ser conducidos hacia actos que les perjudique la salud.?. El joven diputado que estaba en el acto si llegase a emprender una cruzada de esa naturaleza, obtendría mayores simpatías.
Pregunto: ¿cuál hubiese sido la reacción de los organismos oficiales si el acto hubiese sido propiciado por algún movimiento político de la oposición?.
Es ahí donde está la diferencia. Quiero dejar bien claro, soy un critico duro de lo mal que se ha gobernado en el país desde 1958 no tomo partido por ninguno y es más, me preocupa ver las ofertas que están haciendo los actuales candidatos de la oposición porque estoy convencido que no terminamos de avanzar en lo que respecta a la visión política, no se puede ofrecer sin explicar cómo se puede obtener. Que caigan los rayos....
No hay comentarios:
Publicar un comentario