martes, 26 de febrero de 2013

Y hablan de crueldad


He sido cauto con el tema de la enfermedad de HCF porque no deseo mal a nadie, por mucha mala acción que haya adelantado en perjuicio del país. No caigo en el juego de las fotos, sólo sostengo que todo está en manos de Dios, él tiene la última palabra.He señalado, lo cual reitero, lo dañino que resulta la forma como los voceros del gobierno han manejado el asunto, con una ausencia absoluta de información técnica, la cual despeje dudas y que provenga de los médicos que tratan al paciente.
Cuando se dijo que regresó al país la semana pasada, me provocó escribir, pero me aguanté. Ni me alegró ni me llenó de tristeza, insisto en lo de la mano de Dios. Han circulado fotos de todo tipo, de ellas no me hago eco, sin comentarios, cada quien pesca en río revuelto cuando precisamente hay ausencia de información seria.
Pero hoy leí algo que dijo el presunto canciller Jaua, lanzapiedras y quema vehículos en su época de estudiante, ahora convertido en "santo" quien califica de "crueles" a aquellos que piden que HCF aparezca.
Es bueno recordar a este seudorevolucionario que no hay mayor crueldad como es negar la información clara, cierta que demandan tanto seguidores y opositores de HCF, para que se diga si en efecto puede o no ejercer el mando.
Hay en el país un ambiente tenso, producto de esa incertidumbre sembrada por quienes, presuntamente de manera ilícita, están en funciones de gobierno.Existe una burla permanente contra los seguidores de HCF, quienes siempre han creído en sus promesas, pese a que han transcurrido poco más de 14 años y los problemas se han agravado a grado extremo.
Ellos quieren verlo, aunque en el fondo yo entiendo que no se atreven a mostrarlo en el estado actual porque eso podría significar exhibirlo en una situación lamentable y una persona de "fuerza" que se dice poderoso, no puede mostrarse así.
He conocido a muchas personas que al momento de estar en una fase de cáncer muy avanzado, prefieren el encierro, no dejarse ver, sólo por sus familiares más cercanos. Por tanto, si hasta el momento se han negado a mostrarlo, es porque su situación es por demás lamentable. Esto produce las dudas de si habla, de si se reunió por cinco horas con sus acólitos para girar instrucciones, de si está en pleno ejercicio.
De verdad a mi me entristece cada vez más como se mantiene el irrespeto hacia el pueblo venezolano, cuando de manera grosera se violenta la Constitución Nacional, la cual resulta buena para los del gobierno, pero que se vulnera en perjuicio de esa otra parte de la población que los adversa.
Al suedorevolucionariocanciller, le digo que mayor crueldad es lo que han hecho las autoridades cuando a 6 meses de la tragedia en Amuay, aún no se haya dicho ¿qué pasó? y surgen interrogativas ¿qué ha pasado con los sobrevivientes, con los familiares de quienes allí perecieron, si han sido resarcidas, reubicados en viviendas dignas?.
Crueldad es lo que seguimos viendo cada día con la mortandad que se registra en el país, de manera especial cada fin de semana; crueldad es ir a los automercados, a las bodegas, a los abastos auspiciados por el gobierno y no encontrar los productos básicos alimenticios; crueldad es que en la gestión de HCF ya se han practicado cinco devaluaciones del llamado bolívar fuerte, siempre con el mismo cuento de que no se producirá especulación, no habrá inflación, se busca proteger el dinero del venezolano, cuando en la practica ocurre lo contrario. No se trata de eso, sino de todo lo contrario, un auténtico arroz con mango.
Crueldad es mantenerse en el poder a fuerza de amenazas; con acciones inhumanas como el caso de Iván Simonovis y la Jueza Afiuni, a quienes se les ha negado, de manera especial al comisario policial, una medida humanitaria porque corre el riesgo de morir en una de as celdas, ahora en Ramo Verde, preso mediante un juicio amañado como lo dijo el exmagistrado Eladio Aponte Aponte.
Eso, Jaua, si es crueldad y recuerdo que el año pasado cuando HCF confirmó que debía ser sometido a nuevas operaciones por la persistencia del cáncer, dijo que aquellas personas privadas de libertad que requirieran de tratamientos especiales por enfermedades graves, debían recibir medidas cautelares que se lo facilitaran.La crueldad está en Jaua, Maduro y Cabello, es mi humilde opinión y para finalizar debo recordar, no se puede venir a este mundo a hacer maldades, porque ellas se pagan aquí, antes de que Dios imponga su ley.
Debe llegar un momento de justicia, ya veremos como corren, mejor no digo como cuales animalitos para no ofenderlos, no a ellos, sino a los animalitos.
Que caigan los rayos.....

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