sábado, 9 de febrero de 2013

Y llegó la devaluación


Antes del 08/feb/13 muchos comerciantes, industriales y personas que hacen negocios variados, siempre obligados a traer productos del exterior, esperaban la decisión del gobierno para ajustar el dolar con respecto al bolívar fuerte (debilitado en extremo diriía yo) porque ya no soportaban el mercado paralelo donde llegó a estar en 21 mil bolívares por dolar, dicen que mencionar esto es un delito, pero es la realidad, que me busquen. 
Semejante disparidad con respecto al dolar oficial de 4,30 ayudó a incrementar la inflación, porque ninguna persona va a traer productos con dolar paralelo, para vender como si se tratara de algo adquirido a dolar 4,30 ni bobos que fueran.
Este sr. Giordani, luminaria en economía, no extrañe que el gobierno lo promueva como candidato al Premio Nobel de Economía, sabe que el mismo gobierno generó todo ese ambiente confuso, porque ha escondido los dólares, ha desaparecido los dólares que han llegado al país a través de un petróleo por encima de 100 dólares el barril, aunque en el presupuesto nacional lo calculan a 40 o 50 dólares por barril.
Entonces escuché a varias personas decir: "es preferible que el gobierno haga el ajuste, que vuelvan a aparecer los dólares que sean disponibles para el comercio y así poder comprar, pero lógico, todo ello va a significar un aumento". Ahora bien, si X producto lo trajeron con dolar paralelo y lo estaban vendiendo a X (super caro) y pese a que el gobierno alegara especulación ¿quién garantiza que ahora al traerlo a 6,30 lo vas a vender a un mejor precio, es decir, por debajo de lo que estabas vendiendo mediante dolar paralelo?.
Podría resultar un beneficio para esos comerciantes que tienen el dinero necesario para acceder al dolar a 6,30 y mantenerse activo en su negocio, pero es que no hay ninguna garantía de que todo llegue.
Pero para mi lo único que está claro es que una devaluación de la moneda de cualquier país, lo que pone al descubierto es que algo está funcionando mal en su economía, porque devaluar significa la prueba más contundente de que se fracasa en la economía nacional; no se ha alcanzado ninguna meta de crecimiento capaz de fortalecer a la moneda nacional y mientras eso se mantenga, cualquier nación se va al barranco, creo no es necesario ser economista para entender esto.
Un ejemplo: año 1978 en Colombia el bolívar se podía cambiar poor 16 pesos colombianos y hoy se revirtió el asunto: 16 bolívares por un peso colombiano, acepten la comparación. ¿Hemos avanzado en economía como país?.
Ahora los seguidores de la seudorevolucióncomunistoide son comprados con la tesis de que esta devaluación, una más a las registradas a  lo largo de la gestión de HCF, va a permitir mayor disponibilidad de bolívares, con ello se abrirán las puertas para que vengan nuevos inversionistas y al final, vamos a llegar al país convertido en un paraíso, lleno de amor, de pleno empleo, de crecimiento personal y demás cuentos de hadas.
Analicen: cuando el dolar llegó a 4,30 hace dos años lo subieron de 2,30, es decir, una devaluación del 100% y entonces el gobierno, Giordani y su combo, esgrimieron los mismos argumentos de la actual devaluación (bueno a ellos les gusta decir, ajuste, jajaja) y ¿qué ha pasado? pues ningún cambio en positivo.
¿Cómo van a atrer a los inversionistas a un país con una moneda debilitada, donde no existe seguridad jurídica para quien requiera montar una emprsa y así generar empleo, además de buscar ganancias, donde en cualquier momento los trabajadores aupados por el mismo gobierno arman un sindicato para apoderarse de la empresa la cual, una vez en manos del gobierno, se va a la quiebra?.
¿Cuá es la organización extranjera que va a venir a invertir acá con una moneda debilitada y con las dificultades posteriores para obtener los dólares e importar la materia prima requerida para funcionar?.
Caramba, entiendan que una devaluación de la moneda se traduce en la adquisición de productos a nuevos precios, muy elevados, ello significa incrementar la inflación, se incrementa nuestra dependencia del ingreso petrolero a la par que seguimos son invertir ni bolívares ni dólares en el sector agrícola y pecuario, para poder producir y autoabastecernos; el salario del trabajador que depende del ingreso mínimo pierde mayor poder, porque los pocos productos que elaboran en el país van a llegar con una materia prima con precio aumentado; los productos que sean importados vendran con mayor precio y no olvidar que más del 70 por ciento de lo que consumimos nos llega vía importación.
Hay que quitarse la venda de los ojos, aunque estemos en carnaval, ese no es el camino. El camino, en cualquier regimen decente que realmente quiera llevar amor a su pueblo, es producir internamente; facilitar, más no ser permisivo, para la instalación de emprersas capaces de generar empleo y ello implica presentar zonas industriales con los mínimos servicios en buen funcionamiento y no los cementerios industriales que tenemos, caso Barquisimeto; es invertir los dólares petroleros para tener hospitales bien dotados, vías de comunicación en excelentes condiciones para facilitar el tránsito seguro de las personas y de los productos, auspiciar las investigaciones universitarias, poner al día y bien dotada toda la infrestructura educativa en todos sus niveles, invertir en distintas alternativas de soluciones habitacionales que lleguen a los grupos familiares de acuerdo a sus posibilidades económicas, realizar campañas publicitarias educativas para el mejor uso de nuestros recursos naturales, paisajes, zonas de turismo, fortalecer a la pequeña y mediana industria; es reivindicar el papel dentro de la sociedad del policía, del médico, del educador.
Se me escapan muchos puntos, pero estimo que mientras un país no sea capaz de valerse por si mismo, de fortalecer su economía, jamás tendrá una moneda fuerte y esa vaina no es culpa de Estados Unidos, ni del capitalismo, ni que otra pendejada sacan o esgrimen por allí: es responsabilidad nuestra, muy propia, porque no hemos tenido auténticos políticos, sino politiqueros, no hemos tenido gerencia, sino pensar en lo inmediato, solucionar para ahora, lo demás no me interesa, es no planificar para futuro, porque lo que cuenta es que ahora estoy en el poder y me interesa mantenerme en él, es amasar lo que pueda para asegurarme el futuro de mi familia, pero no se piensa en el colectivo y la inseguridad, que nos amenaza a todos, proviene de esas enormes fallas habidas en los gobiernos venezolanos en los últimos 50 años.
Hasta aquí lo dejo: voy a preparar mi almuerzo.

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