lunes, 31 de diciembre de 2012

De tripa corazón

Difícil en sumo grado escribir en estos momentos. De chamito siempre esperé al Niño Jesús, dentro de la mayor humildad familiar y llegó hasta cuando tuvo que llegar. Luego, en años juveniles, tuve todas las oportunidades y opciones, para escoger el camino del mal o el camino del bien. Definí por el camino del bien y así me ufano de decir que soy padre de cuatro hermosos hijos, dos varones y dos hembras, abuelo de tres nietos, como digo yo, doblete y sencillo, porque hay morochos.
A mis 59 años de edad yo no recuerdo un diciembre tan apagado como el actual y creo que eso lo sentimos quienes realmente tenemos una preocupación por el país, por las cosas vividas en años recientes y por lo que está por venir. 
Aunque hagamos de tripa corazón para echar a un lado algunas cosas, volcarnos a tomar unos tragos, a hacer una vaca, como se dice, para comprar los inalcanzables ingredientes para las hallacas y el pan de jamón, sabemos que eso está ahí.
Todo está en manos de Dios, debemos tener claro que la vida continúa, que en efecto debemos hacer un esfuerzo grande para tratar de pasarla bien con nuestras familias, consolidadas o no, pero que son ellos quienes a la hora de la verdad son los que sacan la mano por uno.
Si bien antes, a pesar de tener conciencia que gobiernos pasados de las manos de adecos y copeyanos, así como el llamado chiripero, tampoco crearon el país ideal, uno podía tener otra sensación. Ah, pero claro, podías salir a dar una serenata con un cuatro, furro, tambora, charrasca y aunque no contáramos con buenas voces, algo se hacía, dejábamos a un lado cualquier crítica.
Ahora no, se hace difícil, se torna arriesgado por la inseguridad, al malandro que caramba le importa que ud quiera ir a la casa de un vecino a cantarle un aguinaldo o una gaitica. Ahora se nos obliga a estar encapillado, producto de esta descomposición social que nos viene de hace décadas, pero que en la más reciente se ha incrementado.
Mientras los venezolanos hoy en la noche nos brindaremos abrazos y los mejores deseos, está latente todo lo que puede venir en el 2013 cuando, por desgracia, la politiquería continuará reinando en una disputa por el poder, donde hay quienes puedan tener las mejores intenciones, pero de igual forma quienes desean apoderarse de todo, sin mayores escrúpulos, al pensar solo en ellos y no en el colectivo, ese que ha sido engañado a través de décadas y décadas.
Venezuela, país joven en cuanto a su independencia, no merece lo que estamos viviendo con esta cuerda de sinvergüenzas, comunistoides trasnochados. Nuestros seudodirigentes políticos, politiqueros de pacotilla, tanto de un bando como del otro, no tienen la madurez para sacar adelante al país del atolladero donde está metido. Difícil pensar que todos se sentarán en la misma mesa para ver cómo se puede hacer para que el país produzca para su autoabastecimiento, aunque sería lo ideal pensar, así sea una vez, en que la nación requiere el esfuerzo de todos.
Definitivamente somos un país de muchos matices, donde nos sentimos vapuleados
por la inseguridad y extrema violencia que deja ya más de 120 mil homicidios en los últimos 14 años, donde hay miles y miles de damnificados metidos en refugios y siguen allí pese a que el gobierno dice que ha construido más de 200 mil soluciones habitacionales ¿dónde están y por qué entonces siguen hacinados en dichos refugios?.
Sin embargo con nuestro voto no hemos sido capaces de brindarnos otra opción, es más, nos quejamos y muchos no acudieron a las elecciones de 16 de diciembre, porque decimos que estamos pelando, pero nos vamos de rumba. Son aquellos a los cuales no les importa si nos hundimos o flotamos.
Repito Dios tiene la última palabra, solo a ese Dios le pido que nos ilumine, no quiero más violencia de ningún tipo, ni política ni delicuencial en ningún estrato social y político; se que es mucho pedir, pero deseo la honestidad de todos, el respeto entre todos, el volver a extender la mano a quien nos necesite dentro de nuestro territorio, porque debemos ser los primeros. Le pido que se le abran las puertas de la oportunidad para que cada joven pueda estudiar, pueda más adelante formar su hogar y ayudar a construir algo mejor. Le pido que nos ilumine porque se requiere de la inversión para crear las empresas y las industrias que puedan generar empleo. Todos debemos trabajar para salir adelante, ojalá aparezca alguien que pueda tener la capacidad de gerenciar la país, tenemos todas las riquezas naturales y el deseo de salir airosos. 
Te pido mi Dios nos ilumine el camino en el 2013 a todos los venezolanos, que haya salud para poder continuar, que los venezolanos podamos unirnos de nuevo y dejar atrás esas expresiones de odio y de resentimiento social que tanto nos han afectado. Yo estaré siempre dispuesto a extender esa mano.
Que caigan los rayos.........

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